desconexión temporal
no tengo ganas ni ánimos ni fuerzas para escribir sobre nada

hasta pronto
yonqui
me voy a pasar unos días con mis padres a la playa; me propongo, el sábado por la mañana, no acercarme a ningún ordenador sospechoso de tener una conexión a internet; eso fue el sábado por la mañana; hoy por la tarde he acercado a una de mis tías que vino a visitarnos hasta pontevedra; en el camino de vuelta, aburrido de la radio del domingo por la tarde que en agosto no escupe el verde de los campos de fútbol ni la retahíla reconfortante de resultados actualizados cada cuarto de hora, va resonando en mi cabeza el clic clic del teclado... un ciber en bueu al lado de la carretera... maldición, no tengo fuerza de voluntad
art now
me acerco al marco (el museo de arte contemporáneo de vigo) para ver la exposición the last picture show: artistas que hacen uso de la fotografía; tendencias conceptuales de 1960 a 1982; la exposición está muy bien, en realidad no esperaba otra cosa dada la nómina de artistas que figuran en ella; aún así me sorprendió sobre todo la actualidad que tienen la mayoría de las imágenes, dando la impresión de estar por encima de modas o tendencias estéticas coyunturales: todas tienen esa urgencia de lo que nos es contemporáneo, y, al mismo tiempo, recogen un lenguaje que quizás ya sea el canónico en ésto de la fotografía en el mundo del arte; no sé muy bien como explicarlo, pero desde luego las temáticas que recogen y el modo de enfrentarse a ellas despierta en mí el reconocimiento de lo ya conocido y, al tiempo, la sensación de estar ante algo que aún conserva toda la energía de sus primeros momentos; también me regocija la fuerza crítica que late bajo muchas de ellas, y el reconocimiento de los discursos de resistencia que se gestaron en los años 70, cuya expresión plástica está en gran parte recogida en esta exposición;

está claro que una lista en la que figuran entre otros vito acconci, giovanni anselmo, john baldesari, beuys, boltanski, broodthaers, fischli&weiss, dan graham, haacke, barbara kruger, sherrie levine, sol lewitt, richard long, gordon matta-clark, ana mendieta, bruce nauman, helio oiticica, oppenheim, giuseppe penone, polke, edward ruscha, cindy sherman, jeff wall o andy warhol no puede tener (casi) nada que sea despreciable o menor...

por contraste, en el mismo museo, la muestra de vídeos denominada bad boys, vídeos de artistas españoles, produce irritación y bostezos: la nada absoluta con disfraz de cualité en forma de producciones más o menos apañadas en cuanto a medios; pero ¿qué se puede esperar de una lista de artistas en la que figuran carles congost o joan morey? (recomiendo estos vídeos para los amantes de revistas tipo neo2, especializadas en convertir lo irrelevante en transgresor y la banalidad en expresión artística contemporánea; la dirección del marco, amablemente, pone unos tatamis en el suelo para echar una cabezadita si uno no tiene demasiada prisa y no le molestan las chorradas camufladas como supuestos experimentos transgresores como fondo audiovisual para una buena siesta)
art now: microcrónica artístico-sentimental
al entrar en el marco a ver la exposición de fotografía me dí cuenta de una cosa: ésta es la primera exposición a la que voy solo, sin a, que se ha quedado, como siempre, trabajando toda la tarde...
[flashback]
recuerdo una época en mi vida en la que el mundo del arte no estaba precisamente en la lista de cosas que consideraba interesantes o siquiera curiosas; el arte era velázquez en el prado, los fusilamientos del cuatro de mayo, el nacimiento de venus, los girasoles, y el guernica: ése era yo, un completo paleto ignorante satisfecho de su burricie; en algún momento indefinido de 1990 conocí a a; curiosamente, para ella, el arte era todo lo contrario que para mí, algo tan natural como respirar, una forma decisiva de ver y entender el mundo; de alguna manera a consiguió lo impensable: arrastrarme no a una, sino a varias exposiciones de arte contemporáneo, soportar mis explosiones de impaciencia rabiosa, mis chistes fáciles y mi desdén inicial y, oh milagro, conseguir que realmente llegase a fascinarme y a interesarme el mundo del arte (el ir de tour siguiendo las exposiciones de c por españa adelante también ayudó lo suyo: c desde aquí te digo que a ver cuando vuelves al ruedo, que llevas una temporada demasiado silenciosa);

recuerdo con especial intensidad algunas exposiciones que me sentaron como auténticos puñetazos por la verdad que contenían: bruce nauman en el reina sofía, bill viola en alguna sala de exposiciones tipo fundación bbva o la caixa, boltanski en el museo do pobo galego, beauys en el reina sofía, cindy sherman en otra galería que no recuerdo... qué se yo, supongo que debería volver a citar la lista de los artistas expuestos en el marco; hasta llegué a ir a la documenta x en el 97 como silencioso acompañante de a, c y contra: un ignorante de mi calibre en la documenta de cassel, casi parecía un chiste, pero juro que lo disfruté como pocas cosas;

desde hace algún tiempo, a tiene menos oportunidades para ir a ver exposiciones (de interés) a causa de su trabajo, de ahí que no vayamos a muchas; hoy, al salir del marco, me he dado cuenta de que no tenía a nadie al lado a quien hacer los miles de comentarios que se me van pasando por la cabeza cuando estoy en una exposición, y, de una manera totalmente incomprensible e infantil me he sentido espantosamente solo
wilbur quiere sucidarse
pese a las advertencias de contra y a la muy negativa crítica del rdl me atrevo a ir a ver ésta -horrible- película:

wilbur, do it!


no diré nada, excepto que le gustará:
a los que creen que alejandro sanz es el colmo de la sensibilidad,
a los que ven en antonio gala a un gran poeta,
a los que consideran a loquillo un roquero auténtico,
a los que "piensan" que julia roberts es una gran actriz,
a los que se emocionan oyendo a dulce pontes,
a los que disfrutan con los programas de televisión de sánchez dragó,
a los que creen que susanna tamaro es una escritora
y que el código da vinci es literatura,
a los que lloran en los conciertos de la oreja de van gogh,
a los que dicen que su artista favorito es van gogh y todos los impresionistas porque "la historia del arte se acabó ahí",
a los que ven en miguel bosé a un gran actor, a los que opinan que la mejor emisora de música es m-80, a los que piensan que joaquín sabina es un genio...

etc etc

no sé si me explico

día de niebla y playa
los meses de julio por estas latitudes suelen ser como las participaciones de la selección española de fútbol en los grandes campeonatos: un completo bluf; el día de hoy, sin ir más lejos, amaneció con la ría cubierta de niebla y una temperatura como siete u ocho grados más baja que el día anterior; acostumbrados a que la niebla en la ría de vigo suele significar buen tiempo en la península del morrazo, cogimos los bártulos y allá nos fuimos, con la toalla y ropa de abrigo, la crema solar y un chubasquero por si las moscas, y, en fin, la sombrilla con posibilidades de ser reconvertida a paraguas en caso de extrema necesidad;

como sospechábamos, al llegar a la playa de viñó, el día, sin ser extraordinario, no tenía nada que ver con la jornada tristona y plomiza que dejábamos atrás en vigo (agravada por ese fenómeno de estupidez multitudinaria llamado procesión del puto cristo de los cojones santísimo cristo de la victoria): sol con algunas nubes algo molestas de vez en cuando, calorcito moderado, el agua a una temperatura totalmente excepcional y un punto suavísimo de aire, que en conjunto dejaban un día maravilloso; en fin, bocatas, vuelta para arriba en la toalla, vuelta para abajo, natación sincronizada, lectura de libros, revistas y todo aquello que consguí meter en mi bolsa, cocacola en el chiringo, lo habitual en estas circunstancias; el momento excepcional del día vino hacia el final, cuando, por insistencia de v, decidimos ir a visitar el playal de la costa de la vela, el frente de la península del morrazo que corre casi paralelo a las islas cíes; dicha zona es una franja de arena que sólo aparece cuando la marea está extraordinariamente baja (tal día como hoy, luna llena); calculando un poco llegamos a la conclusión de que ese instante de mínima marea se alcanzaría sobre las 22.30, por lo que nos daba tiempo a llegar; el camino de acceso -tras el perinente recorrido en coche de viñó a donón- es básicamente un sendero a través del acantilado de dicha costa de la vela, con un tramo en el que hay que jugar un poco al alpinista aficionado, para, posteriormente, atravesar una pequeña poza que hace el mar al retirarse y poder llegar finalmente a la zona deseada... para no extenderme demasiado: hice algunas fotos -ya estaba anocheciendo y no están muy bien- en las que se aprecia mínimamente la belleza de la zona a la que queríamos llegar:








pasada la poza, el paisaje es indescriptible: un arenal de considerable longitud a los pies de los acantilados de la costa de la vela; enfrente ya escoradas a la izquierda, las islas cíes aparecían envueltas en una especie de niebla algodonosa que desdibujaba sus contornos y las convertía en figuras fantasmagóricas acechando desde la línea del horizonte; los propios cortes de las rocas en dicha zona hablaban con claridad del historial de brutalidad de las embestidas del mar, que, de fondo, rugía con una violencia de moderada intensidad, aportando al paseo un pequeño punto de inquietud;
hay una foto que hice de las rocas, que, transformada ligeramente con un programa de retoque fotográfico (el original está muy oscuro), recoge bastante bien esa mezcla perturbadora de paisaje y estado de ánimo propio que tensa los mecanimos de la memoria dando para el futuro un recuerdo algo crispado y poderoso de la experiencia vivida... ésta es la foto:




[coda: firmo ahora mismo por un mes de agosto salpicado de días como el de hoy]
cuestión de gustos
estos dos últimos días he ido a dos conciertos sabiendo a priori que lo que allí iba a sonar no me interesaba en absoluto (un poco por salir de casa de noche a escuchar música en directo -tengo algo de mono- y otro poco por ver si sonaba la flauta y al menos me quedaba con algo interesante)

la primera noche vi a chucho y bebo valdés; el primero, un pianista excepcional, le sacó tal sonido a su piano boesendorfer (hay una divertida polémica por la exclusividad de los artistas ente ésta y el fabricante steinway & sons con cuchilladas traperas y robo de figuras que nada tiene que envidiar al mundo del fútbol) que no pude evitar unos sentidos aplausos de reconocimiento por sus veinte minutos de ¿free-latin-jazz? espasmódico y ultravirtuoso; el rollo bebo valdés con su big band a la cubana ya no me interesó demasiado, aunque el sonido era brillante y era gracioso ver al hombre (84 años!!) marcándose unos pasos de baile superestilosos; bostezos y marcha antes del final;

la segunda noche fui a ver -ya sin esperar nada- a dulce pontes; una voz realmente excepcional y una banda también magnífica; sonido perfecto, virtuosismo instrumental y vocal, y un acoplamiento extraordinario entre cantante y banda... pena de canciones, insoportablemente recargadas de arreglos y con unas melodías dedicadas exclusivamente a poner de relieve las cualidades vocales de la torrencial dulce; no faltaron los pertinentes e irritantes solos de cada instrumento y unas sonrojantes canciones en español con unas letras que ni la ana belén; me dormí durante casi veinte minutos, y, hacia el final del concierto, estaba todo orgulloso de que los únicos que no aplaudían en mi zona eran una señora ya bastante mayor a mi lado y yo... hasta que al levantarnos vi que tenía el antebrazo enyesado y tal operación le era imposible; acabado el concierto comprendí el "prestigio" del que goza en españa en ciertos medios y ante cierto público: es la clase de artista que le encanta a los admiradores de la citada ana belén, el plasta de víctor manuel, alejandro sanz, joaquín sabina, miguel bosé y toda la cuadrilla de mediocres que en este país pasan por hacer "música de calidad"

[nota: en el colmo del delirio, leo hoy en la voz de galicia un artículo de césar casal -a quien tenía aprecio como columnista- en el que hace una encendida defensa -como si le hiciera falta- de alejandro sanz frente al desprecio de "los culturetas": así nos luce el pelo... ¿qué será lo siguiente? ¿un manifiesto pidiendo que los que no compran discos de café quijano o el canto del loco lo hagan de una vez? ¿la petición de la medalla del congreso americano para joaquín sabina? ¿un monumento a miguel ríos en la plaza del ayuntamiento? ¿otra ópera de nacho cano? ¿un acto homenaje a la oreja de van gogh? ¿que nombren a la tipa de amaral embajadora de unicef? ¿la petición del nobel de literatura para miguel bosé?]
9/11
he ido a ver la película de michael moore




hay una problema en este documental ficcionalizado: michael moore; cuando se empeña en mostrarnos cuan corrosivos pueden llegar a ser sus comentarios, la película se hace grosera, obvia y considerablemente plúmbea; ésto ocurre aproximadamente durante la primera media hora, en la cual, empeñado en mostrarnos lo mentecato que es el presidente bush y lo ladrones y mentirosos que han llegado a ser él y su círculo de amistades en el gobierno, consigue irritar a cualquier espectador que vaya esperando un documento inteligente sobre las verdaderas razones del actual desorden internacional;

sin embargo, superada esa primera parte en la que se entrecruzan varios temas de manera apresurada (parece ser que la intención inicial era una denuncia del fraude electoral en las elecciones del 2000) y durante la cual mr. moore satura con sus chistes fáciles, su supuesta ironía demoledora y su mareante uso de las imágenes de archivo, la cosa empieza a cuajar lentamente; a medida que se eclipsa su figura (nunca completamente) y el director deja a la cámara sola delante de los testimonios personales que sirven para enhebrar la historia de este vergonzoso último año, la cosa va cogiendo el aliento de lo verosímil: el tiempo parece acortarse mientras delante de nuestras narices, en la pantalla del cine, se nos muestran las imágenes que ningún medio ha enseñado sobre la guerra de irak y escuchamos los testimonios de los soldados americanos en el frente, de sus familias, y de los reclutas "cazados" en las zonas marginales del país por reclutadores que saben donde echar sus anzuelos; imágenes entrecortadas de la vida en bagdag antes y después de la invasión nos hacen añorar otro 9/11 pero hecho desde el lado irakí, algo que, tal y como están las cosas, es totalmente imposible;

la película no es ni de lejos redonda, perfecta, sobrecogedora ni emocionante; como documental está más cerca de la chapuza que de algo coherente que ate todo los cabos sueltos de la guerra de irak, y la figura de michael moore da la sensación de emitir los peligrosos destellos de la egomanía, así como un sutil dominio del arte de la manipulación y una idea bastante grosera del documental como instrumento pedagógico; sin embargo, para aquellos que no estén muy informados sobre los entresijos empresariales de la guerra de irak -para los lectores habituales de este blog, la palabra más repetida en la película es halliburton-, es un documento formidable para ponerse al día de manera rápida sobre las verdaderas intenciones que movieron al presidente bush para invadir irak; también, si uno es muy complaciente y no le preocupa el triple papel de narrador-juez-chistosillo de michael moore y sus consecuencias en cuanto a la verosimilitud de lo narrado, puede reírse un rato con las chuflas sobre el patético elenco que forman bush y sus asesores-compañeros de negocios...

resumiendo, dados los tiempos que corren, saludemos la película como lo que es: la manera menos mala de denunciar el gigantesco conglomerado de intereses económicos y corruptelas personales que desembocaron en la invasión de irak, destacando: 1) las estrechas relaciones entre la saga bush, la familia bin laden y la familia real saudí, 2) el control financiero de la industria militar americana y de las empresas encargadas de la reconstrucción de irak que ejercen los altos cargos de la administración bush y sus allegados, y 3) la necesidad que tiene el planeta de que en las próximas elecciones gane cualquiera excepto el actual presidente de los usa; si esta película va a contribuír a ello con su mezcla de trampas y verdades, bienvenida sea;

(nota: a día de hoy, y desde su estreno -el 25 de junio-, la película ha recaudado 103,5 millones de dólares)
un test
a través del blog de publikaccion (es de madrugada, hace un calor horrible en casa y soy incapaz de dormir: a ésto conduce el insomnio veraniego), descubro el test de ikea para saber qué componente de la casa es uno; tras contestar diez sencillas preguntas ésta es la conclusión: You are a typical OBSERVATÖR TV stand!, (¿alguien puede ayudarme a traducirlo?)

se acompaña el resultado de un perfil sicológico muy ajustado:



OBSERVATÖR TV stands are usually described by their friends as being good listeners, quick-witted and with a keen eye for observation. Enemies, on the hand, see them as watchful, suspicious, trouble-making control-freaks. Such criticisms do not worry TV stands too much, since you know exactly who your friends and enemies are. More importantly, you know who you are. Other important qualities of the OBSERVATÖR TV stand include self-knowledge and the ability to see things in perspective, as well as individualism and a sense of humour. In troubled times, TV stands may be prone to attacks of melancholy, followed by feelings of cynicism. At such times, the OBSERVATÖR TV stand should take care not to be superior in his/her dealings with friends. There is nothing more risky than taking your friends for granted.


ésto es ikea: buen rollito con sus clientes!!!
tres horas
tres horas en una caravana para hacer 25 km (aldán-vigo) dan para bastante; en este caso, fundamentalmente, para tragarse sin pestañear casi un programa entero sobre ocultismo y fenómenos para-anormales que dirige un tal iker (¿casillas? no recuerdo el apellido) que se llama milenio 21 o algo por el estilo (¿milenio 3? ¿siglo 3? ¿radio 21? ay que me estoy liando); después de un montón de bobadas sobre las pirámides llegó la hora de dar la lista de libros que el oyente medio del programa debe llevarse a la playa, encabezada por el código da vinci, el último best seller tontorrón vendido a mansalva gracias al boca-oído; es curioso, porque este libro, por las críticas que he leído sobre él -la última, dos páginas enteras en la revista de libros del mes de junio dedicada a desmontar todas las estupideces que da por verdaderas- juega a presentar como ciertos un buen montón de datos supuestamente "científicos" y "empíricamente demostrados", y la gente que lo lee ¡se los cree de veras!... mientras la caravana avanzaba en 40 minutos 400 metros a lo largo de la muy puta bella villa de moaña, recordé varias conversaciones más o menos recientes en las que he oído hablar de gente que "está en contra de los antibióticos" (así, en general), de gente "que no vacuna a los niños porque es malo para ellos", y de otros desvaríos semejantes presentados como disciplinas alternativas a las ramas del saber tradicional; es curioso que el tarado "investigador de lo oculto" j.j. benítez tenga un espacio en tve en el que delirar sobre todos los grandes misterios de la humanidad (pirámides, triángulos, geoglifos, monolitos, islas de pascua, etc etc), que iker (¡jiménez!, ya me acordé) tenga otro en la ser en hora punta y que en cualquier cadena -de radio o tv- que se precie haya un ejército de adivinas, echadoras de cartas y brujos/as que sueltan disparates sin el menor rubor, mientras que los programas dedicados al saber científico se esconden en horarios vergonzosos presentados de manera ramplona por individuos más o menos extravagantes, simpáticos a su manera, pero extravagantes (punset o el pesadito de toharia); es curioso todo este descrédito de la razón, todo este desprecio de saberes construidos contra el oscurantismo de las creencias durante siglos en favor de teorías absurdas fabricadas ad hoc y vestidas de misticismos tétricos: la sociedad en la que vivimos no sólo proclama su acientifismo con orgullo sino que además se vanagloria de creer en estupideces y supercherías absurdas; (por mi parte, cada vez que sale un tema así en una conversación, se me afila el colmillo derecho (tengo ambos bastante desarrollados) y entro a matar...)

a la altura de domaio, casi ya en el puente de rande, con vigo al alcance de la mano del otro lado de la ría, de pronto empezó un programa de toros por sorpresa (por el medio, entre la borrachera de mis divagaciones pasó todo el larguero sin apenas escucharlo); apagué la radio y me dediqué a admirar los colores de los fuegos artificiales de las fiestas de chapela recortados contra el manto estrellado de esta calurosísima noche de julio: mucho mejor que los programas para tarados creyentes de las paraciencias que andan sueltos por esas radios de dios
vida en la calle
volviendo de noche a casa por la calle pizarro vi a un grupo de adolescentes sentados en un muro de poca altura; en medio del calor veraniego saturado de humedad hablaban unos con otros, y, desde el centro de ese aparente desorden de voces se escuchaba claro y rotundo el sonido de la alegría serena que produce estar hablando con tus amigos en medio de la calle una noche de julio; una punzada: el recuerdo de cuando -hace ya casi 20 años- en medio de los días infinitos de los veranos adolescentes, volvía de la playa, y, llegando al portal de casa, me encontraba con algún amigo o compañero de instituto y nos quedábamos hablando allí delante, mientras, silenciosamente, aparecía más gente que se iba apuntando al corrillo (el cual, de manera misteriosa, iba creciendo lenta pero firmemente); pasaba el tiempo y de pronto alguien se acordaba de que era hora de cenar o algo por el estilo, el grupo se deshacía apresuradamente y cada uno desaparecía en dirección a casa de sus padres; había en aquellas conversaciones una naturalidad que añoro de manera exagerada: en comparación, comenzar hoy día una conversación en frío me cuesta horrores, siempre con la sensación de no tener nada intersante que decir agarrotándome con brutalidad, y pienso que, en realidad, en la adolescencia, al margen de fracturas personales más o menos graves, las cosas eran tan fáciles que uno podía permitirse un número infinito de lujos en lo que se refiere al uso del tiempo; de hecho, hacerse mayor, envejecer, cada vez lo veo más claramente como una pérdida de esa libertad en el disfrute de las horas: a día de hoy nunca dejo de notar como un rumor de fondo el zumbido que genera la angustia de querer disfrutar todo lo posible ese tiempo liberado de las necesidades urgentes del día a día;

ver aquel grupo de adolescentes también me hizo pensar en lo fácil que es, viviendo en una ciudad y teniendo entre catorce y dieciocho años, reunir espontáneamente alrededor de uno a un grupo de gente con la que, como mínimo, tienes garantizadas un par de horas de risas inesperadas; en mis circunstancias actuales -treinta y tres (casi cuatro) años, viviendo en una casa en las afueras de una ciudad, vigo, de tamaño medianillo, sin gente conocida en al menos un par de km a la redonda- tal posibilidad sencillamente no existe; supongo que en la pérdida de infinitos detalles insignificantes como ese uno reconoce el paso del tiempo sin tener que recurrir a calendarios o a un espejo
unas fotos
llego a casa después de un día de playa familiar bastante balsámico; en mi correo, un mensaje de rafa recomendándome el último disco de un grupo que no conozco, rivulets; entre las curiosidades, el tipo que firma el artwork, laurent orseau, nombre que no me dice absolutamente nada; un enlace al final del correo a la página personal de este señor, en su sección de conciertos;

alucinante

mundo bizarro
voy al cine a ver spiderman 2 necesitado de una buena dosis de cacharrería infográfica, argumentos descerebrados y dosis vertiginosas de acción hipertrofiada; salgo del cine asqueado por las elevadas dosis de baba -la tía más beata del mundo, niños saliendo de las esquinas diciendo "spidey, eres el mejor", una novia casta, pura y gilipollas, un mejor amigo que parece el doble del conde lecquio pero sin el toque guarro de éste, ciudadanos ejemplares que defienden a spiderman del malo malísimo: no doy crédito al ejercicio de noñez que presencio;

hace frío, la avenida del aeropuerto sufre su baño de niebla semanal, pero la casa está recalentada del sol que le ha dado todo el día: agh; tengo banda sonora de fondo: el concierto de heredeiros da crus en el campo de fiestas de cabral, apenas a un km de donde estoy; sólo distingo una palabra: carallo, carallo, carallo... no entiendo como hay alguien al que le puede hacer gracia esta conjunción de las peores características del pop rock hispánico mezcladas con lo peor de la galicia rural y con esa escuela de humor que empieza en esteso-pajares, sigue en mariano ozores, pasa por las guerras de contadores de chistes de los programas de antena 3, llega hasta jose luis moreno y culmina en los morancos y ana y los siete: quiero darme de baja de algo, pero no sé de que, ya me he bajado de todo hace tiempo;
incendios
estas noches calurosas de julio me traen siempre a la memoria otras de hace ya un buen puñado de años; recuerdo en mi infancia tardía, los primeros ochenta, que pasando el verano en el pueblo de mi madre, en la falda del monte castrove, no pasaba un solo año sin que la inmensa superficie de éste se incendiara de manera brutal al menos dos o tres veces cada verano; empezaba siempre de la misma manera: un intenso olor a madera quemada potenciado por el calor de los días, y, de pronto, sobre la ladera del castrove, un ejército de luces siguiendo líneas invisibles que de pronto se pusieran al rojo, atravesando toda la extensión boscosa de lado a lado; recuerdo noches interminables mirando fascinado aquel baile de puntos, aquellas trayectorías flamígeras que aparecían y desaparecían de manera misteriosa mientras el aire traía el olor vigorizante de la ceniza, la sensación turbadora de la madera quemada que invoca en la cabeza de uno el fuego del hogar y también el peligro de las llamas descontroladas;

mi abuelo, que entonces era guardabosques, salía en aquellas ocasiones en mitad de la noche a enfrentarse a lo que en mi imaginación venía siendo una especie de desafío heroico; en los años setenta -por lo que me ha contado mi madre- lo hacía a caballo, pero en la época de la que hablo creo que iba en uno de aquellos míticos land rover que tanto nos fascinaban a los niños de entonces; en esa turbamulta de recuerdos imaginados e inventados siempre lo veo subido a caballo, en mitad de una noche negrísima, rodeado de llamas por todas partes, dirigiendo la extinción del fuego, rodeado por un ejército de sombras, volviendo a casa cuando las luces del castrove se apagaban, envuelto en ceniza, cansado y satisfecho; lo curioso es que, en algún momento, creo que a principios de los noventa, como por arte de magia, el castrove dejó de arder todos los veranos, y, cuando lo hacía, nunca volvieron a ser aquellas colosales filas de llamas que parecían descender con vida propia por sus laderas;

de todas maneras, yo también dejé de ir en verano a la aldea de mi madre; como los incendios, también se apagó algo; mi abuelo, tras algunos problemas de salud, vive hoy día casi recluido en su casa, indiferente al mundo y a casi todo; lástima, porque algunas veces he tenido la tentación de preguntarle por aquellos días en los que salía en mitad de las noches de verano a enfrentarse a aquellos terribles incendios

ciudad caníbal: las fotos
he aquí las fotos de lo que llegó a ser una de las fábricas más importantes de la ciudad (en sus buenos tiempos -años 60 y 70- trabajaban unas 3.500 personas en ella): el grupo de empresas álvarez (conocido también como gea); ésto es lo que queda después de la rapiña ciudadana de los últimos meses:


restos del muro que circunda la fábrica

fachada principal del edificio de oficinas

otra vista de la fachada y de los aparcamientos

entrada principal

restos de libros de pedidos

otra vista del aparcamiento

parte baja del edificio de oficinas

oficinas en el lateral de entrada a la nave principal

camino de entrada a las naves

venta al público de restos de vajillas (edificación bastante reciente)

naves de almacenamiento

restos de vidrio para fundir

 

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